La explosión llegó antes que el sonido.
Así ocurre siempre con las cosas realmente grandes: primero el destello, luego el estruendo, y solo después el cerebro tiene permiso de asustarse. A las once cuarenta y tres de la mañana, tres cargas de energía de origen no identificado —así las clasificaría FRIDAY cuatro segundos después, con la precisión aséptica que distingue a los sistemas que no pueden asustarse— detonaron de manera simultánea en los niveles de acceso principal de la Grand Central Terminal. El techo abovedado de la sala concourse tembló. Las vidrieras de colores que reproducían el firmamento nocturno soltaron una lluvia de esquirlas verdes y azules sobre el mármol. Los relojes de la terminal marcaron las once cuarenta y tres durante exactamente dos segundos antes de apagarse todos a la vez, como si el tiempo hubiese decidido tomarse un descanso.
En el piso cuarenta y uno de la Torre de los Vengadores, Tony Stark escupió el café.
Create a free account to unlock all chapters. It only takes a few seconds.
Sign In FreeCreate your own AI-powered novel for free
Get Started Free