Chapter Four: The First Stratum, or The Architecture of a Man's Public Grief

La casa de Hadad era exactamente lo que un bibliófilo moribundo podía permitirse tras décadas de adquirir lo que nadie más quería comprar: un edificio de tres plantas en una calle perpendicular al río, con las persianas perpetuamente inclinadas hacia adentro como párpados de alguien que ha decidido que la luz exterior ya no contiene información relevante. Vidal llegó el primero, a las nueve de la mañana de un martes que olía a papel húmedo. Selin llegó diez minutos después, orientándose por algún sistema de referencia que no incluía las señales de tráfico. Ferrán llegó simultáneamente con Tomás, lo cual ninguno de los dos comentó, aunque ambos habían venido de direcciones opuestas.

El ama de llaves, una mujer de edad indefinible que se movía con la eficiencia de alguien que administra simultáneamente el presente y el futuro de una casa, los condujo al estudio de Hadad sin palabras adicionales a las estrictamente necesarias para indicar la dirección. Hadad estaba ya sedado en su sillón reclinable, rodeado de pilas de volúmenes que permanecían abiertas en páginas específicas como si el sillón fuera el centro de una constelación bibliográfica cuya lógica solo el durmiente conocía. Su respiración era regular y profunda, con la cadencia de alguien que ha practicado el sueño como se practica una disciplina.

—El protocolo tomará entre veinte y treinta minutos —dijo Vidal, sin dirigirse a nadie en particular, desplegando sus instrumentos sobre el escritorio que había pedido despejar con anticipación. Los calibradores de profundidad estratal, los compases de geometría onírica, y tres elementos adicionales que Tomás no supo identificar pero anotó como objetos cuya función no es aparente desde su morfología. —Una vez dentro, el tiempo subjective no corresponde al exterior. Lo que experimentemos como horas puede ser una fracción de ese tiempo afuera, o puede ser más. No lo sabré con precisión hasta que haya tomado medidas del primer estrato.

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Chapter Four: The First Stratum, or The Architecture of a Man's Public Grief — El Arquitecto de la Única Sombra | GenNovel