La primera vez que Consuelo Cienfuegos tocó los libros verdaderos tenía diecinueve años y los dedos manchados de tinta azul de copiar el inventario de las porcelanas para el seguro. Los encontró por accidente, detrás del panel falso que su madre creía invisible y que Consuelo había descubierto a los doce años cuando se escondía del tutor de latín. Entonces los abrió, leyó tres páginas, los cerró, y los dejó exactamente donde estaban.
Eso fue hace cuarenta y un años.
Esta mañana se los lleva en los brazos como se lleva a un niño que ha dejado de pesar lo que pesaba porque ha crecido y uno ya no lo carga por necesidad sino por costumbre, por no saber todavía cómo decirle que ya puede caminar solo.
Create a free account to unlock all chapters. It only takes a few seconds.
Sign In FreeCreate your own AI-powered novel for free
Get Started Free