Salieron de Argamasilla de los Olmos antes de que el alba hubiera terminado de decidirse, sin que nadie los despidiera y sin que ninguna ventana se abriera a su paso. El pueblo los expulsó como el cuerpo expulsa lo que no puede digerir: sin violencia, sin ceremonia, con la eficiencia callada de un organismo que ha aprendido a protegerse.
Sancho no miró atrás. Había aprendido que mirar atrás en La Mancha era un lujo que costaba más de lo que valía.
—¿Y el muchacho? —preguntó cuando llevaban ya media legua de polvo entre ellos y el campanario.
Create a free account to unlock all chapters. It only takes a few seconds.
Sign In FreeCreate your own AI-powered novel for free
Get Started Free