Chapter 2: The Battle of Mos Anselmo Station, or Thirty-Seven Drones Mistaken for Dark Side Giants

Aquí es preciso que el narrador haga una pausa, antes de continuar con los hechos, para advertir al lector que Cide Hamete Berenjena presenta no una sino cuatro versiones distintas de lo que ocurrió durante el salto hiperespacial que precedió a la Batalla de la Estación Mos Anselmo, y que las cuatro versiones coinciden únicamente en que Don Quijano no durmió, en que Excálibur-7 estuvo en todo momento apoyada contra su rodilla derecha, y en que el piloto automático de la Rocinela emitió tres avisos de colisión inminente que fueron ignorados con la serenidad de quien no ha oído nada porque estaba, en ese momento, componiendo en voz alta una arenga dirigida a una tripulación que no existía. En todo lo demás, las cuatro versiones de Cide Hamete difieren de manera que el narrador califica de creativa, y que un tribunal lo calificaría de incompatible con cualquier pretensión de veracidad. Conste esto dicho, y sigamos adelante.

El salto duró seis horas con cuarenta minutos según el registro de navegación de la Rocinela, que es el único instrumento del capítulo cuya honestidad el narrador no pone en duda, por la sencilla razón de que las máquinas no tienen ambiciones literarias. Durante esas seis horas, Don Quijano consultó cuatro veces el holocrón —que había envuelto en su capa vieja y colocado en el hueco entre la palanca de ascenso y el panel de comunicaciones, un espacio que los técnicos de la fábrica habían destinado al almacenamiento de bocadillos— y meditó sobre la naturaleza de su misión con la concentración de un hombre que finalmente, después de décadas de preparación, está haciendo exactamente lo que nació para hacer.

Esto es importante. El narrador lo consigna porque Cide Hamete, en uno de sus raros momentos de lucidez que no van en verso, anota al margen de su crónica la siguiente observación: que un hombre convencido de su destino no se parece a un hombre convencido de su destino, sino a algo mucho más perturbador, que es un hombre que ha dejado de dudar. Y que esta ausencia de duda tiene en la cara de Don Quijano, según el droid archivador, un efecto que él describe como hermoso y terrible en igual medida, lo cual el narrador considera el comentario más perspicaz que Cide Hamete ha producido hasta ahora, y también el más probable de ser fabricado.

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Chapter 2: The Battle of Mos Anselmo Station, or Thirty-Seven Drones Mistaken for Dark Side Giants — El Ingenioso Hidalgo Don Quijano de la Galaxia | GenNovel